Yo pensaba que lo de los dashboards, era una moda pasajera, que la funcionalidad terminaría por desbancar la aparente sencillez de los paneles de control (dashboard).

Después Kaplan & Norton parecían dispuestos a continuar con la extinción de los Dashboards con su “Balanced Scorecard”, su cuadro de mando integral, que de alguna manera nos permite gráficamente controlar esas variables macro que representan el devenir de la compañía, añadiéndole además una serie de funciones que deján muy atras a los ya anticuados Dashboard.
Pero lo cierto es que a medida que voy conociendo casos reales, me doy cuenta que esa meta, el objetivo de controlar gráficamente cierta información con apenas un puñado de valores es algo tremendamente arraigado y que esto no termina de encajar con los cuadros de mando integrales, se busca algo todavía más sencillo, más visual que implique menos compromiso que lo que supone para la empresa aceptar la regla de medir y responsabilizar.
Para muestra un botón, hace un tiempo que sigo una interesante web sobre ejemplos prácticos de dashboards aquí os uno de SalesForce:Dashboard de SalesForce